LO QUE HA SALIDO A LA LUZ
En las últimas horas, las declaraciones del exmandatario Gustavo Petro han puesto el foco en medio de la tormenta política: “Pagaron de pendejos”, afirmó refiriéndose a las presuntas coimas que involucran a la representante Juliana Guerrero y su entorno familiar. Lo que está en discusión no es solo un caso más en la agenda noticiosa, sino algo que duele profundamente, porque golpea la confianza de miles de jóvenes que creen en la política como herramienta legítima de cambio social.
Se habla de presuntas entregas de dinero, gestiones que no responden al bien común y vínculos que levantan serias dudas sobre transparencia y lealtad al interés público. Aunque hasta el momento se trata de hechos que requieren investigación exhaustiva y pruebas definitivas, la sola sombra de sospecha ya genera indignación y descreimiento en quienes esperan que los representantes actúen con rectitud.
NO ES VERGÜENZA DE TODOS: ES DE QUIENES TRAICIONAN LA CONFIANZA
Se ha mencionado que esto es una “vergüenza para la juventud colombiana”, y aquí quiero ser muy claro: NO. No es vergüenza de todos los jóvenes, ni de quienes nos preparamos y luchamos para servir con honestidad. Es la vergüenza exclusiva de quienes se aprovechan de un cargo, una posición o la confianza ciudadana para beneficiarse a sí mismos o a sus allegados.
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La juventud no es culpable de que algunos abusen del poder. Al contrario: somos quienes más exigimos limpieza, quienes más creemos que se puede hacer política sin robar, sin mentir y sin vender principios. Este caso nos recuerda que la corrupción no tiene edad, pero tampoco tiene cabida en quienes queremos construir un país distinto.
LO QUE EXIGIMOS COMO CIUDADANOS
Más allá de frases fuertes y declaraciones mediáticas, lo que el país necesita es verdad y justicia:
Que la Procuraduría, la Fiscalía y los organismos de control investiguen cada hecho sin miramientos ni privilegios.
Que se respete el debido proceso: nadie es culpable hasta que se demuestre legalmente, pero tampoco nadie puede quedar impune si se comprueban delitos.
Que quienes resulten responsables respondan ante la ley y reparen el daño causado.
Que se fortalezcan los controles para que estas situaciones no se repitan, sin importar quién esté involucrado.
NUESTRA POSTURA: IMPARCIALES Y CON EL PUEBLO
Como siempre lo he dicho: no estoy con la izquierda ni con la derecha, estoy con el pueblo. No defiendo a nadie por apellido ni por partido: solo defiendo la ley, la transparencia y el derecho de todos los colombianos a un Estado justo.
Este escándalo debe servirnos para no bajar la guardia, para seguir vigilando y para exigir que cada joven que llegue a la política lo haga con humildad y ética. No permitamos que unos pocos manchen el nombre de todos los que queremos un Tolima y una Colombia honesta.
Michael Steven Mejía Ospina
Columnista Invitado – Estudiante de Derecho e Ivestigador criminalistico y judicial
Los textos publicados en la sección de Opinión reflejan el punto de vista personal de cada columnista y no representan la postura de Panorama Tolima.




