
La más reciente medición de opinión pública en Colombia marca un punto de inflexión en el panorama político nacional. La aprobación del presidente Gustavo Petro alcanzó el 49,1 % en febrero de 2026, un salto significativo frente al 38 % registrado en noviembre de 2025.
El dato no es menor: en apenas tres meses el mandatario recuperó más de 11 puntos porcentuales, reduciendo de manera considerable la brecha con la desaprobación, que hoy se ubica en 46,1 %, cuando en la medición anterior alcanzaba el 57 %.
El repunte se da en un momento políticamente sensible. Colombia se encuentra a pocos meses de las elecciones presidenciales de 2026, y aunque Petro no puede aspirar a la reelección, el clima de opinión alrededor de su gobierno influye directamente en el debate electoral, en la narrativa de continuidad o cambio y en la fuerza de los sectores que buscan heredar su proyecto político.

Además del indicador general de aprobación, la percepción sobre el rumbo del país también mostró variación. Un mayor número de ciudadanos considera ahora que Colombia va por buen camino, reduciendo el margen frente a quienes creen lo contrario. El ambiente de opinión, aunque todavía polarizado, refleja una estabilización frente a meses anteriores marcados por mayor desgaste gubernamental.
Analistas atribuyen este comportamiento a decisiones recientes con impacto económico y social, así como a una narrativa más activa del Ejecutivo en temas de transición energética, política social y medidas que han tenido incidencia directa en el costo de vida.
Si bien la aprobación aún no se consolida como mayoría amplia, el 49,1 % representa el mejor registro del presidente en los últimos meses y reconfigura el tablero político en la antesala electoral.
El dato deja una conclusión clara: el escenario rumbo a 2026 no está definido y la opinión pública sigue en movimiento.




