
La guerra silenciosa por el control del Partido de La U en el Tolima ya tiene ganador. Y el vencedor fue Andrés Fabián Hurtado.
Contra todos los rumores que durante semanas daban por hecho su salida de la presidencia departamental del partido, el exalcalde de Ibagué terminó fortalecido tras una reunión definitiva en Bogotá con las directivas nacionales de la colectividad.
La decisión no solo ratificó a Hurtado como presidente de La U en el Tolima, sino que además terminó enterrando las aspiraciones del sector liderado por la diputada Yully Porras y el exsenador Jaime Yepes, quienes buscaban quedarse con el control político del partido en el departamento.
La movida política fue interpretada en distintos sectores como un contundente espaldarazo de Bogotá al denominado “hurtadismo”, que sigue consolidando poder dentro de la estructura electoral de La U pese a los cuestionamientos y procesos judiciales que enfrenta el exmandatario ibaguereño.
Durante semanas se habló de fracturas internas y de un supuesto desgaste político de Hurtado dentro del partido. Incluso, versiones conocidas en círculos políticos daban casi como un hecho la llegada de Yully Porras a la presidencia departamental de la colectividad.
Pero la realidad terminó siendo otra
La dirección nacional cerró filas alrededor del exalcalde y fortaleció aún más su estructura política dentro del Tolima.
La prueba más clara de ello fue el nombramiento de Carolina Hurtado, hermana del exalcalde, como vicepresidenta del directororio departamental. Un cargo que no es menor: desde allí tendrá influencia directa sobre los directorios municipales y sobre uno de los temas más sensibles de cara a las próximas elecciones regionales, la entrega de avales.
En otras palabras, el hurtadismo no solo mantuvo el control del partido, sino que ahora tendrá mayor capacidad para mover fichas políticas en los municipios del Tolima.
Dentro de la reunión también se confirmó la continuidad de Camilo Acevedo como tesorero y de Edwin Ortiz como secretario departamental, consolidando así la línea política cercana a Hurtado.
La decisión dejó una lectura contundente dentro de la política tolimense: el sector de los Yepes Porras perdió el pulso interno y Bogotá terminó respaldando al exalcalde de Ibagué.
Con este movimiento, Andrés Hurtado demuestra que sigue siendo uno de los principales electores del Tolima y que, pese a las controversias y procesos que enfrenta, mantiene intacta su capacidad de influencia dentro de uno de los partidos más importantes del país.




