El Presidente Abelardo De La Espriella manifestó que quería gobernar desde las regiones y descentralizar al país, por ello, entre otras cosas, se posesionó en Cali y no en Bogotá, por ello, solo ha ido a Bogotá en una sola ocasión, cuando recibió la credencial de ganador y no ha regresado más.
Para algunos, esto es una situación de alegría, pues significa que el duro centralismo histórico en Colombia está llegando a su fin, pero en la realidad los hechos controvierten las palabras. Se podría decir que el presidente De La Espriella no va a Bogotá porque no le gusta la ciudad, pero eso de descentralización no tiene nada. Los hechos son los siguientes.
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El ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, anunció que va a retirar el proyecto de la ley de competencias del Congreso, la concertará y la presentará, de nuevo, más adelante. Esto prácticamente sepulta el proyecto que pretendía aumentar el porcentaje de recursos económicos que la nación le transfiere a municipios y gobernaciones.
Hace cerca de dos años, el Congreso de la República aprobó una reforma constitucional que aumentaba del 24% a 39,5% los ingresos corrientes que la nación transfiere a los entes territoriales. Eso se haría en un periodo de diez años, entrando en vigencia en 2027 y terminando en 2037, por ende, esa diferencia entre el 24 y 39.5 se dividía en 10 y cada año aumentaría ese porcentaje.
Como eso significaba miles de millones de pesos más para departamentos como el Huila y para sus municipios, el Congreso manifestó que habría una Ley de Competencias que regularía el uso de ese dinero y, sobre todo, determinaría las funciones que pasarían del Estado nacional al Estado local y regional.
En la medida que la fecha de entrada en vigencia es el 2027, retirar el proyecto significa que no habrá ley de competencias este semestre y, por ende, se podría interpretar que la reforma constitucional quedaría muerta en la práctica y se requeriría comenzar desde cero. Para otros abogados, esa fecha no modificaría el espíritu de la reforma y, por eso, la ley de competencias podría ser aprobada más adelante. Lo cierto es que al menos hasta 2028 no entraría esa ley en vigencia.
La conclusión es que la primera decisión del gobierno de Abelardo De La Espriella fue sepultar la descentralización y continuar con el centralismo, por eso, ese cuento de capitales alternas es un buen cuento, nada más.
Ariel Ávila Martinez
Columnista Invitado – Senador, Politólogo y Periodista
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