El senador Miguel Ángel Barreto Castillo advirtió sobre el riesgo de fuertes incrementos en las tarifas del gas domiciliario en Colombia, durante un debate de control político realizado en el Senado el 20 de octubre de 2026. Según las cifras presentadas por el congresista, los recibos podrían aumentar hasta un 400 % ante la caída de las reservas nacionales y la creciente dependencia del gas importado.
La advertencia cobra relevancia porque, de acuerdo con el legislador, el 85 % de los usuarios de gas natural pertenece a los estratos 1, 2 y 3, por lo que un encarecimiento del servicio tendría un impacto directo sobre los hogares de menores ingresos.
Caen las reservas y aumenta la dependencia del gas importado
Durante su intervención, Barreto señaló que las reservas de gas natural pasaron de 5.727 gigapiés cúbicos (GPC) en 2012 a 1.717 GPC en 2025, una reducción cercana al 70 % en poco más de una década. Esta situación, advirtió, limita la capacidad de abastecimiento con producción nacional y aumenta la necesidad de recurrir a proveedores internacionales.
El senador también expuso diferencias entre los precios del gas nacional y el importado. Según las cifras presentadas, el combustible nacional históricamente se ha ubicado entre US$3 y US$6 por millón de unidades térmicas británicas (MBTU), mientras que para octubre de 2026 se reportaban precios de hasta US$25 por MBTU y de US$30 para el gas importado.
La brecha entre estos valores genera preocupación por sus posibles efectos sobre las tarifas que pagan los usuarios y los costos de sectores productivos que dependen de este energético.
A este panorama se suma que, según Barreto, cerca del 40 % de la demanda nacional de gas ya se abastece mediante importaciones, proporción que podría llegar al 50 % en 2027.
Incertidumbre sobre nuevos proyectos de gas
El congresista cuestionó los tiempos previstos para que nuevos proyectos puedan aportar gas al sistema nacional. En particular, se refirió a Sirius, uno de los desarrollos de exploración de gas más relevantes del país, y expresó dudas sobre los plazos para que comience a suministrar el combustible.
“Los colombianos necesitamos saber cómo se nos garantizará el servicio en el corto, mediano y largo plazo”, afirmó Barreto, quien también cuestionó la falta de certezas sobre la entrada en operación de nuevos proyectos.
Para el senador, la discusión no se limita al precio del combustible, sino que involucra la capacidad de Colombia para garantizar el suministro requerido por los hogares, la industria y la generación de electricidad.
Gobierno deberá responder por el abastecimiento y las tarifas
Barreto pidió al Gobierno nacional presentar cifras verificables y un plan con medidas y plazos concretos para enfrentar los riesgos de abastecimiento. También insistió en la necesidad de explicar cómo se evitará que el encarecimiento del suministro termine trasladándose a los usuarios.
Aunque el posible aumento de hasta el 400 % fue una alerta planteada por el senador durante el debate, su materialización dependerá de factores como los costos de suministro, las condiciones de contratación, el transporte y la regulación tarifaria.
Por ahora, el debate vuelve a poner sobre la mesa los desafíos de la seguridad energética del país y el impacto que una mayor dependencia de las importaciones podría tener sobre las finanzas de los hogares y la competitividad de las empresas.



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